Mi segundo encuentro con el rostro más popular del Japón tradicional se dio durante el Miyako Odori (Bailes de los cerezos), en los que varias decenas de Maikos (aprendices de Geisha) y alguna que otra Geiko (las Geishas en si) vienen sorprendiendo al público del teatro Kaburenjo de Gion Kobu desde 1871. Es un espectáculo digno de verse y no lo suficientemente conocido (mi novia y yo éramos los únicos gaijines en el recinto) aunque descubrí demasiado tarde que para tener el privilegio de fotografiarlo es necesario abonar un plus de forma previa al comienzo de la representación.
Afortunadamente, al salir de la obra y deambular por los callejones de la zona llegué hasta una pequeña congregación de gente que esperaba pacientemente en lo que terminé descubriendo era la puerta trasera del Kaburenjo. Y así, desfilando, unas con mejor cara que otras, tuve mi oportunidad de volver a desenfundar la cámara.
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fecha cámara longitud focal apertura velocidad ISO flash | 10-04-2009 10:31 Canon EOS 5D Mark II 200 mm f/2.8 1/160 sec 1600 |