Aunque Ueno era tradicionalmente el distrito de Tokyo en el que los vagabundos solían refugiarse, en los últimos tiempos su número ha aumentado hasta tal punto que sencillamente están por todas partes. Este en concreto se encontraba descansando en el parque Kokyogaien, la gran explanada de césped frente a las puertas del mismísimo Palacio Imperial. El policia, en su apacible ronda en bicicleta, pasa junto a este y otros tantos vagabundos que pueblan la zona ignorándolos, como si fuesen fantasmas invisibles para una sociedad que tarde o temprano tendrá que aceptar que la mayoría no se encuentran en esa situación por holgazanería o voluntad propia, sino que sencillamente se han visto arrastrados a una espiral en la que todas las puertas se cierran en sus narices.
Por cierto, si sabéis inglés, leed la historia de en Kanemoto-san en dannychoo.com, no tiene desperdicio.
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fecha cámara longitud focal apertura velocidad ISO flash | 14-04-2009 10:59 Canon EOS 5D Mark II 200 mm f/7.1 1/250 sec 400 |